Polaris acelera dentro de Call of Duty y convierte la potencia real en ventaja táctica digital.Conoce cómo ambas marcas unen su magia para el BO7.

Alianza táctica
Hay alianzas que se sienten naturales. Polaris y Call of Duty es una de ellas. Dos mundos construidos sobre la misma obsesión: avanzar sin pedir permiso. Uno nace en el polvo, el otro en el fuego cruzado, pero ambos entienden la adrenalina como lenguaje universal. Ahora, esa conexión se vuelve tangible dentro de Call of Duty: Warzone con la llegada de dos máquinas que no conocen el freno: el RZR Pro R 4 Black Ops 7 Edition y el Sportsman XP 1000.
No son skins decorativas ni juguetes digitales. Son vehículos diseñados para rendir, ahora replicados con precisión para que cada acelerón, cada derrape y cada maniobra se sientan reales. Polaris trabajó directamente con los desarrolladores del juego para que el peso, el manejo y la respuesta de estas bestias reflejen lo que ocurre fuera de la pantalla. Porque quien juega Call of Duty sabe reconocer una máquina bien hecha.



Potencia en zona
El Sportsman XP 1000 es versátil, agresivo y confiable. Ideal para explorar, flanquear o salir con vida cuando la zona de gas te empuja desde las espaldas. El RZR Pro R es otra liga: el side-by-side más poderoso jamás creado por Polaris, pensado para dominar terrenos hostiles con velocidad, fuerza y control absoluto. Dentro del juego, ambos cambian la forma de moverse, atacar y sobrevivir.
Para celebrar esta alianza, Polaris va más allá del gaming y lanza un giveaway brutal: vehículos reales edición Black Ops 7, equipo gamer premium y premios que mezclan gasolina, metal y alto voltaje. Esto es cultura de acción. Polaris y Call of Duty se encuentran donde manda la potencia y gana el que no levanta el pie.





