Hay lugares que se visitan y lugares a los que se pertenece. En la escena gastronómica de México, pocos nombres logran mantenerse tan vigentes y vibrantes como Fisher’s. Lo que comenzó como un concepto familiar de mariscos, ha evolucionado hasta convertirse en un pilar del estilo de vida urbano, donde la comida es solo el pretexto para la conexión.

La fórmula del “Efecto Fisher’s”
¿Por qué, a pesar de la apertura constante de nuevos conceptos, Fisher’s sigue llenando sus mesas cada tarde? La respuesta no está solo en la frescura de sus productos, sino en la atmósfera.
Fisher’s ha logrado descifrar el código del comfort food marino con un toque de sofisticación relajada. Es el lugar donde conviven desde la comida de negocios más estratégica hasta el reencuentro de amigos que se prolonga hasta el atardecer con el icónico “trago de cortesía”.



Más que mariscos: una curaduría de experiencias
Sin lugar a dudas, el valor de un lugar reside en los detalles. En Fisher’s, esto se traduce en una experiencia 360:
- Mixología de Autor: sus barras se han transformado en laboratorios de sabor, diseñando cócteles que maridan perfectamente con la acidez y frescura del menú.
- Arquitectura y Espacio: cada sucursal es un ejercicio de diseño que invita a la sobremesa, con terrazas que capturan la energía de la ciudad.
- Cultura del Servicio: esa sensación de hospitalidad que te hace sentir en casa, pero con el estándar de un establecimiento de alta gama.



El Spot Ideal para el After-Office
En una ciudad que nunca se detiene, encontrar un refugio que equilibre la frescura del mar con el pulso cosmopolita es un lujo necesario. Ya sea para un brunch de fin de semana o una tarde de drinks tras la oficina, Fisher’s reafirma que los clásicos no pasan de moda; simplemente se reinventan para seguir siendo el centro de nuestras mejores historias.





