Por Denisse Beltrán – Directora de Marketing, DKT LATAM Norte
La conversación sobre salud sexual ha avanzado, sí, pero de manera desigual. Hoy hablamos con más libertad sobre deseo, placer y vínculos afectivos más conscientes; sin embargo, cuando el tema es la anticoncepción femenina, sus opciones, sus diferencias, sus efectos y su impacto en la vida cotidiana, la conversación se diluye. Se enfría. Se vuelve técnica. O, peor aún, se reduce a recomendaciones genéricas que no reflejan la diversidad real de los cuerpos y de las experiencias.
El Dilema del Método Ideal
Porque mientras celebramos la apertura sexual, muchas mujeres siguen enfrentando la misma pregunta: ¿existe un método anticonceptivo que se adapte a mi estilo de vida sin alterar mis hormonas ni implicar procedimientos dolorosos o invasivos? La respuesta existe, pero no siempre llega con la claridad ni la visibilidad que merece.
Una verdad poco discutida y fundamental, es que el tamaño sí importa. No como metáfora, sino como hecho clínico: no todos los úteros son iguales, no todas las mujeres han tenido embarazos y no todos los cuerpos se sienten cómodos con dispositivos diseñados bajo un estándar único que durante años ignoró a una enorme población de usuarias.
Innovación Anatómica: SilverCare Mini

Por eso resulta tan relevante la existencia de un DIU más pequeño, verdaderamente adaptado a esa diversidad anatómica. Un dispositivo creado para mujeres con útero más pequeño o que nunca han tenido un embarazo. Un método que no parte de la premisa de que el cuerpo debe ajustarse a él, sino que el método debe ajustarse al cuerpo.
Ese dispositivo es SilverCare Mini, elaborado por DKT LATAM Norte: un DIU sin hormonas, hecho de cobre y con un núcleo de plata que evita la fragmentación, protege hasta cinco años, y ofrece una efectividad superior al 99%. Su tamaño compacto no es un detalle técnico: es una respuesta directa a una necesidad real que durante décadas estuvo ausente en la conversación pública.
Visibilidad y Autonomía Sexual
Pero más allá de la innovación tecnológica, lo urgente es lo que este método pone sobre la mesa: ¿por qué las opciones sin hormonas siguen siendo las menos discutidas?, ¿por qué hablar de anticoncepción sigue cargando más tabú que hablar de sexo?, ¿y por qué tantas mujeres conocen sus opciones solo por recomendaciones aisladas, en lugar de información accesible, clara y confiable? No es falta de avances, es falta de visibilidad. La información existe, pero no ocupa el espacio que merece.
Hablar de anticoncepción no debería sentirse como entrar en un terreno frío, clínico o inaccesible. Es parte esencial de la libertad sexual. Y esa libertad no solo vive en el disfrute: vive también en la capacidad de tomar decisiones desde la autonomía, desde el conocimiento y desde la certeza de que sí existen métodos que se ajustan a las necesidades y particularidades de cada cuerpo.



Plenitud y Decisiones Conscientes
SilverCare Mini, el DIU más pequeño del mercado, no pretende reemplazar otros métodos ni convertirse en una solución universal. Su propósito es más profundo: recordarnos que la salud reproductiva avanza, puede ser simple, accesible y libre de hormonas; que el cuerpo no es un molde estándar; que la anticoncepción merece un espacio más honesto, visible y plural en la conversación pública.
Porque la libertad sexual no se sustenta solo en ejercerla, sino en decidirla. Y ejercerla con información, acompañamiento profesional y opciones reales, actuales e innovadoras es, quizá, la forma más poderosa de vivirla en plenitud.






