Antes de llegar a los cines, esta producción ya había protagonizado una de las historias más insólitas de la industria. Ahora, Wile E. Coyote tendrá su revancha en la pantalla.




Pocas películas llegan al estreno con una historia tan comentada como la que ocurre detrás de cámaras. Coyote vs. Acme, que llegará a los cines mexicanos el próximo 27 de agosto de la mano de Zima Entertainment, pasó de convertirse en una producción prácticamente perdida a uno de los títulos más esperados del año.
La cinta recupera a Wile E. Coyote, el eterno perseguidor del Correcaminos, pero cambia las reglas del juego. Cansado de los fallos de los productos ACME, decide demandar a la compañía responsable de décadas de explosiones, trampas fallidas y accidentes imposibles. A partir de esa premisa, la película construye una comedia que mezcla sátira, humor absurdo y una inesperada carga emocional.
El proyecto reúne a nombres de peso. La historia fue desarrollada por James Gunn y Jeremy Slater, mientras que el guion quedó en manos de Samy Burch, nominada al Oscar por Secretos de un escándalo. Al frente del elenco aparecen Will Forte, como el abogado que acepta representar al Coyote, John Cena como el defensor de ACME y Lana Condor.









Otro de sus atractivos es la combinación de acción real con animación, un formato que rinde homenaje a los clásicos de los Looney Tunes sin renunciar a las herramientas del cine contemporáneo. El resultado busca conservar el humor físico y el espíritu creado por Chuck Jones, pero con una historia pensada para nuevas generaciones.
Su recorrido fuera de la pantalla también alimentó la expectativa. En 2023, Warner Bros. Discovery canceló su estreno pese a que la película ya estaba terminada. La decisión provocó una reacción inmediata entre cineastas, actores y seguidores, que impulsaron una campaña para evitar que desapareciera. Dos años después, Ketchup Entertainment adquirió los derechos y garantizó su lanzamiento mundial.
Inspirada en el célebre artículo satírico Coyote v. Acme, publicado por The New Yorker en 1990, la película llega convertida en un caso poco común: una producción que se ganó el respaldo del público antes de que alguien pudiera verla. Ahora queda por descubrir si esa historia de resistencia también conquista la taquilla.














