Somerlanne trabaja desde el uso real, del trayecto cotidiano entre un mueble y otro, de cómo se abre un cajón, de dónde cae la luz a las seis de la tarde.

Habitar el detalle
Su lema es “Where living is in every room…”, funciona como criterio práctico. Cada proyecto parte de la persona que va a vivir el espacio, no del plano genérico. “Las grandes construcciones piensan en volumen. Nosotros pensamos en quién va a tocar esas superficies todos los días”, explican.
Esa idea se traduce en decisiones concretas. Materiales certificados, selección precisa de acabados, seguimiento posterior a la instalación. Trabajan con superficies FENIX, de acabado mate, resistentes a marcas y con capacidad regenerativa, y con piedras nacionales que reducen traslados y aportan carácter local. No es discurso: es especificación técnica aplicada al diseño interior.
La relación con el diseño italiano no es referencia estética, sino actualización constante. Somerlanne mantiene presencia en ferias y convenciones donde se presentan materiales y tecnologías antes de que circulen en el mercado mexicano. Cada año, el catálogo cambia. Se ajusta. Se afina.






Diseño vivo
Esto les permite integrar propuestas recientes en mobiliario y acabados sin esperar a que se vuelvan tendencia. Trabajan con lo que acaba de aparecer, no con lo que ya se repitió.
Para Somerlanne, la cocina dejó de ser zona de servicio. Es un punto de encuentro. Se cocina, se conversa, se recibe gente. Por eso cada proyecto se diseña a la medida, equilibrando circulación, almacenaje, iluminación y presencia visual. Clósets, baños y áreas comunes siguen la misma lógica. No responden a plantillas. Responden a rutinas específicas.
El proceso inicia con un cuestionario detallado. Necesidades prácticas. Gustos. Hábitos. Con esa información desarrollan renders, recorridos virtuales y propuestas ajustadas al espacio real. Después viene la instalación especializada y el seguimiento posterior.
Somerlanne trabaja en ese cruce: materiales locales, criterios de sustentabilidad y lectura del contexto arquitectónico mexicano, filtrados por una mirada curatorial y contemporánea. Para quien busca que su casa funcione mejor —no solo que se vea mejor—, Somerlanne diseña desde el uso. Desde la vida que ocurre dentro.








