Los dos cortes del momento nacen del mismo ADN chic pero cuentan historias opuestas. Aquí, cuál te queda según tu textura, tu cara y tu prisa.
El French bob y el Italian bob nacen del mismo ADN chic, pero hablan idiomas distintos. Uno tiene la actitud de una parisina que se cortó el fleco sola, el otro el glamour de una diva italiana en la Riviera. Ambos reinventan el bob que no pasa de moda desde hace un siglo.

French bob: encanto despeinado
Nació en los años veinte, cuando cortarse el pelo era un acto de rebeldía, y se perfeccionó con la parisina gamine de los sesenta, de Jean Seberg a la Amélie. Se lleva al mentón o más arriba, con línea recta, casi sin capas y casi siempre con fleco, ya sea blunt, wispy o de cortina. Su magia está en el corte, porque en cabello fino y lacio la base recta crea densidad de la nada. Favorece rostros largos, de corazón u ovalados, y en color luce mejor en tonos sólidos que resaltan su línea. Es de bajo mantenimiento y carácter puro, aunque en un mal día puede verse más desvelada que effortless.
¿Cómo stylearlo?
Se seca al aire, se despeina con los dedos y basta una crema o un spray de sal. En peinados no da para mucho, aunque se presta a jugar con el fleco, meter las puntas tras la oreja o marcar una onda con plancha.



Italian bob: glamour con cuerpo
Su referencia es el cine italiano, de Sophia Loren a Monica Bellucci, y hoy lo firma Zendaya. Va del mentón al hombro, con un perímetro limpio y pesado que se lee de lejos y capas internas que dan volumen y rebote. Suele ir sin fleco o con uno largo tipo cortina. Pide cabello de medio a grueso, con onda o rizo, porque vive del movimiento. Suaviza rostros redondos y cuadrados, acepta balayage que juega con sus capas y se ve caro sin gritarlo.
¿Cómo stylearlo?
Se estiliza con cepillo redondo, secadora y unas gotas de aceite para dar brillo. Perdona más looks, de un medio recogido a las puntas hacia adentro cuando quieres drama.
Más que la forma de tu cara, deciden dos cosas: tu textura de cabello y tu tiempo. Si amas secarte al aire y salir corriendo, ve por el French. Si disfrutas los diez minutos de brushing, elige el Italian. Al final no eliges un corte, sino una declaración de estilo.





