De la cobertura total al “glow” real. Esta es la guía de supervivencia para adoptar la estética de Nina Park sin entrar en pánico.
Si creciste en la era de los tutoriales de 2016 (como yo), sabes que nuestra relación con el maquillaje ha sido, por decir lo menos, intensa. Pasamos años perfeccionando el arte de “borrar” nuestra cara para dibujarla de nuevo con contouring y bases mate que prometían durar hasta el fin del mundo. Por eso, ver el trabajo de Nina Park se siente como un respiro, pero también como un reto. Esta artista alemana-coreana, favorita de Emma Stone y Sadie Sink, ha logrado lo que parecía imposible: que el maquillaje se sienta como un accesorio invisible que solo resalta lo mejor de ti.
Pasar del “más es más” al minimalismo de Nina requiere valor y, sobre todo, técnica. No se trata de usar menos productos, sino de usarlos mejor. Si todavía le tienes miedo a salir de casa sin sellar cada milímetro de tu rostro con polvo traslúcido, bienvenida. Aquí te comparto mi guía para lograr ese acabado de alfombra roja

El arte de la glass skin
Nina Park es la reina del skin-prep, en lugar de un primer que rellene poros, ella busca una piel que casi brille por sí sola. Mi secreto para no extrañar la base de alta cobertura ha sido el tóner lechoso (sí, el estilo Rhode es real). Aplícalo a palmaditas antes de tu BB Cream o base fluida. El objetivo no es tapar las pecas o las imperfecciones, sino hidratarlas tanto que la luz rebote en ellas. Olvídate del mate, si el brillo es estratégico, ya lo lograste.



“Flush” natural
Estamos acostumbradas a usar el rubor para “esculpir”, pero Nina lo usa para dar vida. Ella evita el blush blindness aplicando texturas en crema que se fundan con la piel. Yo he aprendido a usar el dorso de mi mano como paleta para calentar el producto y luego aplícalo con una brocha suave justo donde te sonrojas naturalmente. El truco está en llevarlo ligeramente hacia el puente de la nariz, ese toque “besada por el sol” es lo que separa un maquillaje profesional de uno de aficionada.



Cejas fluffy
Me costó soltar el plumón para dibujar pelo por pelo, pero el estilo fluffy de Nina es mucho más amable con nuestras facciones. La clave es usar un gel transparente que las eleve sin dejarlas tiesas. Si tienes huequitos, un lápiz de punta ultra fina es suficiente. La idea es que la ceja se vea “aireada”, no como un marco de cuadro. Es impresionante cómo suavizar las cejas te quita años de encima de inmediato.



Labios de protagonista de Rom-Com
Su técnica de labios es todo un arte. En lugar del overlining obvio que a veces parece caricatura, Nina usa un lápiz apenas un tono más oscuro que el labio natural y difumina los bordes hacia adentro. La magia sucede al aplicar un bálsamo transparente solo en el centro. Este contraste de bordes mate y centro jugoso crea un volumen real que no necesita filtros. Es el look de “protagonista de Rom-Com” que todas queremos llevar un martes cualquiera.



La mirada sfumato
Sí, también caí en el delineado gráfico, casi al estilo Amy Winehouse, que se iba haciendo cada vez más grueso porque el pulso no era mi fuerte. Park ha rescatado el delineado después de la era del clean look, pero le quitó toda la agresividad al hacerlo pequeño y difuminado. Usa una sombra café y un pincel biselado para marcar solo la esquina exterior, al no tener una línea sólida, el ojo se ve más grande y la mirada más suave. Es el truco perfecto para las que, como yo, no tenemos el pulso de un cirujano para el delineador líquido.
Adoptar la estética de Nina Park ha sido, para mí…
Un ejercicio de soltar el control. Es aceptar que la textura de la piel es normal y que la belleza real es mucho más interesante que una máscara perfecta. Me ha llevado a entender también que el mejor maquillaje es el que te permite reconocerte frente al espejo, pero con ese algo extra de quien sabe que menos, definitivamente, es mucho más.





